8 jun. 2015

Fragmento #49


Cruzó la biblioteca dirigiéndose hacia el sofá chéster. El mueble, varado sobre el mármol blanco del piso y con su capitoné acolchado en piel negra, destacaba como si fuese un lunar en medio del rostro de una geisha.
«Tengo que intentar dormir un poco, debo descansar…»
Con ese mantra en la cabeza dejó el tazón sobre la mesa de café y se tendió en el sofá, acurrucándose y abrazando con fuerza un cojín contra el pecho. Ana contempló entre ensoñaciones cómo la negrura de la noche retrocedía con rapidez, atrincherándose tras los muebles, concentrándose en sombras alargadas ante las primeras embestidas del sol. Sin darse cuenta se quedó dormida. A las dos horas Lucrecia la despertó zarandeándola con suavidad.
—Señora, señora… El cartero ha traído un paquete para usted.
—¿Para mí?
—Sí, para usted. Perdone que la haya despertado, pero si no empieza a arreglarse, llegará tarde al hospital.
Ana se incorporó medio adormilada e inconsciente de que en la cara se le habían marcado los rectangulitos acolchados del sofá. Lucrecia tampoco creyó necesario advertirle de las marcas antes de abandonar la biblioteca, la señora no iba a recibir visitas esa mañana. Sobre la mesa de café vio el paquete junto al tazón de leche, ya completamente fría. Lo examinó con desconfianza. El envoltorio de papel de estraza llevaba pegada, junto a los sellos, una etiqueta con su nombre y dirección
mecanografiados. Matasellos de Madrid. Sin remite.
—Qué extraño…
Rasgó el papel con cuidado. Una caja de zapatos Camper la miró indiferente. Al retirarle la tapa, se llevó una nueva sorpresa: frente a ella aparecía un folio en blanco, el primero de un taco de unos quinientos. Extrajo el mazo de hojas y lo depositó sobre su regazo, comprobando que no estaban encuadernadas y, excepto la primera, venían impresas a una cara. Retiró esa cuartilla inicial en blanco y se topó con un título Pan con chocolate. Sin autor. Pasó página y, completamente intrigada, empezó a leer.
«He desperdiciado mi vida esperando una llamada de teléfono que siempre supe que no iba a contestar. Y que nunca llegó. Como cualquier mujer que se ha quedado sin vida por culpa del desamor, intenté recuperarla aferrándome a los recuerdos. Pero fue inútil: los recuerdos no son la vida, al igual que el mapa no es el territorio. Toda aquella obsesión empezó poco después de…»
No pudo seguir leyendo. Las lágrimas corrían por sus mejillas y acabaron humedeciendo las cuartillas. Se recostó y cerró los ojos, respirando profundamente para intentar tranquilizarse.
—Esto…, esto no es posible…
El corazón le aporreaba el costillar desde dentro amenazando con abrirle un boquete en el pecho, mientras los dolores del abdomen se le acentuaban por culpa de la ansiedad.
—No, no puede ser…
Percibía claramente que le faltaba el aire. Como un corredor de maratones agotado tras la carrera, que en un despiste se ha metido en una cámara de vacío, Ana hacía esfuerzos brutales para hinchar los pulmones, pero las aletas de su nariz se aplastaban contra el tabique nasal al no hallar nada que sorber: vacío, aquel taco de folios había creado en la atmósfera de la biblioteca el más hermético e inhumano de los vacíos.
—Esto no puede estar pasando…
Ese día no fue al hospital. Todas sus horas las pasó en el viejo sofá chéster alternando el llanto con la lectura, y ya alanochecer, con los ojos cansados y arrugados por la sal, supo que aquel misterioso regalo envenenado iba a acabar de destrozarle su ya maltrecha vida.



18 may. 2015

Fragmento #48


Una muerte violenta cambió mi vida. Y si bien el paso del tiempo ha conseguido atemperar los recuerdos del dolor, raro es el día en que su cadáver no se me viene a la cabeza, creando un sustrato de niebla que subyace en todos mis pensamientos y agudiza mi melancolía.
Es curioso cómo, a pesar de lo ocurrido, mi concienciaestá tranquila. Más aún con el discurrir de los años. Todo aquello transformó el dibujo de mi sonrisa, haciéndola más triste,quizás también más sincera, aunque no destrozó mis ilusiones.
De niñ os fantaseamos con lo que seremos en el futuro, sin saber que un solo segundo es suficiente para marcarnos, para influir en nuestro carácter, para virar nuestro destino.
Ignoro si es fortaleza o ensoñación, tal vez solo instinto, pero cuando la parca se cruzó en mi camino, dificultando su tránsito hasta el punto de tener que tomar otro distinto, mi imaginación jamás dejó de recorrer aquel que las circunstancias me obligaron a abandonar.
Me resisto a creer que los anhelos de la infancia se puedan evaporar. Necesitamos todos nuestros sueños para seguir sintiéndonos vivos, para no convertirnos en autómatas de una civilización en decadencia, para huir de una cotidianidad anodina. Esos mismos sueños son los que nos empujan a tomar decisiones ante las que nuestra razón se acobardaría, los que configuran nuestra vida oculta: esa que no compartimos con nadie, esa que nos obliga a preservar nuestros secretos. Porque hay secretos que son inconfesables.



17 may. 2015

Sorteo "La última confidencia del escritor Hugo Mendoza" de Joaquín Camps en el blog Entre mis libros

 El blog "Entre mis libros" sortea hasta el 4 de Junio un ejemplar de "La última confidencia del escritor Hugo Mendoza" de Joaquín Camps que se ha convertido en uno de los libros revelación  más interesantes del año.




Sinopsis


El atractivo profesor de literatura Víctor Vega decide aceptar la insólita propuesta que le hace la viuda del escritor Hugo Mendoza: investigar si, a pesar de que su muerte fue rigurosamente certificada, su marido sigue vivo y averiguar quién envía, cada tres de diciembre, un nuevo manuscrito del escritor fallecido. Con sus pesquisas Víctor desvelará misterios que pondrán en peligro su vida, pero lo hará acompañado de una bella y enigmática mujer de la que se enamorará irremediablemente. Paloma, una histriónica experta en matemáticas, y Santa Tecla, monja de clausura que además es un genio informático, también arroparán a Víctor en esta trepidante novela plagada de enigmas.


Te lo vas a perder? Llégate aquí y apúntate. Todavía estás a tiempo de ganar una gran novela !!!


Besos ;-)



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...